Al menos 19 personas han muerto y 25 han resultado heridas en lo que parecen ser tiroteos coordinados en varios lugares de culto de la república rusa de Daguestán, en el extremo sur del país.
Se trata del segundo atentado en los últimos tres meses, después de que en marzo murieran más de 130 personas en una sala de conciertos cerca de Moscú en un ataque terrorista reivindicado por el ISIS-K, y pone en entredicho la reputación del presidente de Rusia, Vladimir Putin, como líder capaz de garantizar el orden en este vasto y turbulento país.
El recrudecimiento de la violencia se debe al resurgimiento de tensiones étnicas, agravadas tanto por la necesidad de llenar las filas militares de Rusia a medida que avanza la guerra de Putin contra Ucrania, como por el conflicto en curso en Medio Oriente.
Esto es lo que hay que saber.
¿Qué ocurrió en Daguestán?
Hombres armados no identificados abrieron fuego contra varios lugares de culto y un control policial de tráfico en dos ciudades de Daguestán, en una región de mayoría musulmana, matando el domingo al menos a 15 policías y cuatro civiles, entre ellos un sacerdote.
Dos sinagogas –una en la ciudad de Derbent y otra en la de Makhachkala– fueron atacadas, según un comunicado del Congreso Judío de Rusia (RJC).
Los atacantes “incendiaron el edificio con cócteles molotov” en la sinagoga de Derbent, mientras que la policía y los guardias de seguridad murieron fuera del edificio durante el ataque, según el RJC.
En Makhachkala, capital de provincia, la agencia estatal rusa de noticias TASS informó que un guardia de seguridad de una iglesia había muerto en un tiroteo en Svyato-Uspenskiy Sobor, y que 19 personas se habían encerrado en el recinto en medio de un ataque. También se reportó un atentado en un puesto policial de tráfico en Makhachkala.
No hubo una reivindicación inmediata de la autoría de los atentados, pero las fuerzas del orden dijeron a TASS que los atacantes eran “adherentes de una organización terrorista internacional”.
La Dirección de Investigación del Comité de Investigación de Rusia para la República de Daguestán dijo que había puesto en marcha una investigación sobre los ataques en virtud del Código Penal de la Federación Rusa y enmarcada como un supuesto acto de terrorismo.